Tu peor rival está en tu cabeza: cómo mejorar tu rendimiento desde el autodiálogo
¿Y si tu mayor rival habita en tu cabeza?
No hablo del rival físico, sino de ese diálogo interno que puede impulsarte… o hundirte.
Después de muchos años trabajando como psicólogo deportivo, me he dado cuenta de algo: lo que te dices cambia cómo compites. Una sola palabra en el momento exacto puede marcar la diferencia entre ganar y perder.
¿Por qué? Porque tu cerebro interpreta tus palabras como señales: de amenaza o de seguridad. Si tu autodiálogo activa alerta, sube la tensión, baja la precisión. Si activa confianza y la concentración, facilitas el rendimiento.
Los 4 pecados más comunes del autodiálogo
1. Discursos épicos sin control
“Piensa en el niño que empezó…” → Puede añadir más presión que motivación
2. Frases mágicas
“Seguro que lo consigo”, “yo lo soñé”, “es imposible que pierda” → Discursos muy vendibles pero que generan una expectativa, y si las cosas no salen como “soñaste” te enfrentarás a un gran problema.
3. Exigencia desmedida
“No es suficiente”, “Soy un inútil”, “siempre se puede hacer mejor” → Si no aprendes a soltar y valorar los progresos que realizas, partirás la tuerca de tanto apretarla.
4. Creerle al miedo
“No vas a poder”, “Es mejor que tú”, “y si sale mal…” → Las dudas son normales, no verdades. Aprender a convivir con ellas las hará más pequeñas. Preocuparte las magnificará.
¿Qué hacer? Las 4 claves reales
- Busca los momentos: párate a mirar cuándo te sales del rendimiento, del Flow, y prepara las frases que te hagan volver a conectar con tu mejor rendimiento.
- Frases cortas y claras: que pueden ser instrucciones “distancia”, “respira”, “muévete” o motivacionales “lo has hecho más veces”, “sabes que puedes”, “disfruta tu momento”.
- Normaliza nervios cuando aparezcan: “Todo el mundo los tiene”, “Ya lo hiciste antes”.
Entrénalo antes: Si improvisas el día D, fallas.
Ejercicio práctico
Piensa 3 frases que puedas decirte antes de competir y que te ayuden a ir calmado y confiado.
Pregunta para ti
¿Cuál de estos pecados crees que cometes más? Respóndeme este mail, quiero leerte.
